Hoy, los espacios se diseñan para vivirse, recorrerse y sentirse. En este contexto, los porcelanatos multiformato se convierten en protagonistas al ofrecer una experiencia sensorial donde la textura, el formato y el desempeño técnico dialogan con la vida cotidiana. Las superficies han dejado de ser un simple telón de fondo para el Diseño Arquitectónico de hoy en día.
La riqueza del multiformato radica en su capacidad de adaptarse a diferentes escalas y funciones, permitiendo crear transiciones visuales y táctiles entre interiores y exteriores. Grandes formatos aportan continuidad y amplitud; piezas medianas o modulares introducen ritmo y cercanía. Al combinarlos, el espacio se vuelve más expresivo: cambia la percepción del recorrido, del ambiente y hasta del sonido al caminar.
Pero lo que verdaderamente define la experiencia es la piel del material. En acabados como grip y rigato, la textura se vuelve un lenguaje que acompaña emociones.

El acabado grip se percibe en la seguridad: una textura fina, cómoda al paso descalzo y confiable en zonas donde el agua, la humedad o el tránsito son parte del día a día. En terrazas, cocinas, regaderas o áreas de alberca, su sensación firme se integra con una estética contemporánea. Además, cuando se combina con paletas minerales —arena, piedra, grises cálidos o tonos humo—, el espacio transmite calma y naturalidad. Bajo luz rasante (como la del atardecer o luminarias cálidas a nivel piso), el grip revela microrelieves que hacen que la superficie “respire” y se sienta viva.
El acabado rigato, en cambio, es textura con intención. Sus relieves lineales generan un juego constante entre luz y sombra, creando profundidad visual y una presencia táctil más marcada. En muros de acento, vestíbulos o áreas sociales, el rigato transforma la iluminación en un recurso emocional: con luz dirigida, las estrías se dramatizan; con luz difusa, se suavizan y aportan elegancia serena. En tonos claros amplifica luminosidad; en tonos profundos aporta un efecto envolvente, casi escultórico.

A esta dimensión sensorial se suma la performance del porcelanato multiformato: alta resistencia, durabilidad, estabilidad ante cambios climáticos y mantenimiento práctico. Así, la textura conserva su carácter con el tiempo, en hogares y también en espacios comerciales.
Porque las texturas no sólo se ven: se sienten en cada paso, en cada reflejo, en cada encuentro. Y cuando el diseño se vive así, el hogar no sólo se habita: conecta.